Querido amigo machito de izquierda

Querido amigo machito de izquierda

 

¿Cómo estás? Hace tiempo que no nos vemos. Te extraño a veces, pero parece que hubiesen pasado mil años desde que nos vimos la última vez.

El otro día me estuve acordando cuando estábamos en el colegio, y me contabai tus historias de amor. Te gustaba sacar pecho paloma cuando te conquistabai rápido a alguien, y cuando una de mis amigas no te pescó, ¿te acordai como le deciai que era una puta y ofrecida porque le gustó otro?

También hice memoria cuando nos curábamos raja o cuando me fumé mi primer pito. ¿Te acordai que me retaste caleta? Me dijiste que una señorita no anda haciendo esos show! Pucha, igual lo entendí, si mal que mal quedé pa’ la escoba ese día.

No te reprendo por esas veces que con todos mis compañeros, hacían una filita india para vernos los calzones debajo de la escalera, o también cuando estaba súper de moda la lucha libre y nos pegaban al entrar a la sala. Menos me dio lata cuando le corriste mano a una compañera en un carrete, y yo me la tuve que llevar a dormir porque estaba muy curada.

¿Te acordai cuando entramos a la U? Nos pasábamos horas conversando e idealizando el mundo, ahí en los pastos. De repente pasábamos muchos días tomando en el barucho de la vuelta, y yo me iba terrible tarde y curá, pero tú ya había pinchado así que te dejaba tranqui.

¡Puta que hablamos de política! que tu erai marxista, pero a mí me cargaba tu tendencia. Como que en un momento, pero no sé cuándo fue, nos comenzamos a separar.

Parece que fue en ese paseo de la U, donde te metiste al baño a acosar a una de mis amigas, y ella, quedó pa la cagá. Yo te quería tanto, que lo vi como volá de carrete. ¿O fue cuando le dijiste a los compañeros de U que la profe estaba entera rica y que te la ibai a culiar aunque no quisiera? A mí me encantaba pasar tiempo contigo, porque creía que eran bacanes los hombres. Porque siempre hablábamos que las mujeres eran tan hormonales y exageradas, se pasaban rollos por todo. Te acordai que yo igual me pasé rollos contigo? Es que igual pasábamos tanto tiempo que empecé a ver nuestra bonita amistad como algo más. Tenía miedo, pero me ofreciste el “amor libre” como opción. Y yo dije bacán! ….Estabai pololeando hace dos meses y no me lo dijiste! Pucha, pensé…quizás el amor libre es así, y tengo que dejar que las cosas fluyan, no puedo ser tan exagerada.

Uhhhh! se me vino a la cabeza cuando me metí a militar en una organización feminista, y me dijiste que tuviera cuidado porque me iban a lavar el cerebro, pero igual, me sentía bacán porque empezaste a acompañarme a todos lados, sobre todos a los carretes, y te queríai comer a todas mis compañeras. Pero igual yo decía, que nuestra amistad era bacán.

Las últimas veces que nos vimos, bailando cumbia, te acordai que me punteaste y no te dije nada? Fue charcha igual, no me hablaste como en dos semanas. Me dijiste que me la había “echado” y que era mala mi volá ahora que era feminista.

Pucha amigo, hoy día revisé el cara de libro, y me encontré con un comentario tuyo en que te reías de una violación y me dio caleta de rabia. Nunca estuve tan consciente de que eras un machito de izquierda como hoy, se me vinieron todos estos recuerdos que vivimos y lo distinta que soy ahora. Parece como si fuéramos de distintas galaxias. No me arrepiento de tu amistad, pero hace caleta que no necesito de ti ni tu mala onda.

Ya me había dado un poco de lata cuando pusiste el “Niunomenos” cuando fuimos a marchar con todas las compas por la Alameda, y tu pusiste algo de que “somos todos iguales y que todos sufrimos lo mismo”. Pucha amigo, cachai que yo te soporté todo este tiempo, porque creí que éramos amigos, pero siempre fue una relación desigual. Tu tenías el sartén por el mango de mi vida, y yo no me había dado cuenta.

Querido amigo, no te sorprendas si le pongo que ya no quiero ser tu amiga en el cara de libro… porque tú te quedaste así, estático, creyéndole a Marx y a todos los machitos sobre lo que está bien o está mal, y yo me embriagué ahora de feminismo, y mis amigas de ahora, jamás me van a hacer sentir como me hiciste sentir tú, estarán conmigo en las buenas y en las malas, y sobre todo ya no tengo nada que temer, porque si tocas a una, nos defendemos todas.

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