Destacado (Slider)

La Alzada, Acción Feminista Libertaria es una organización que se identifica con las mujeres pobres de clase trabajadora,  mujeres indias, negras y mestizas, lesbianas, madres y aborteras. No nos situamos desde un lugar universal que invisibiliza la opresión que viven millones de mujeres por su clase, su orientación sexual, su credo y/o raza, sino que nos plantamos desde Abya Yala, reconociendo que vivimos bajo una intrincada matriz de dominación. Combatimos el patriarcado como forma de opresión, sin embargo, comprendemos que el patriarcado, como lo entendemos hoy, es una formulación occidental que fue introducida en nuestros pueblos a punta de espada.

Hoy el Estado chileno le declara la guerra al pueblo mapuche, ejerciendo violencia sistemática contra las mujeres, niñas y niños en sus comunidades, mediante sus aparatos policiales y empresariales como las forestales, mineras, hidroeléctricas, termoeléctricas y gaseoductos. Pero no se conforma con esto, sino que calla ante el asesinato de Macarena Valdés, obliga a Lorenza a parir engrillada y a Sayén a nacer en un ambiente hostil y encarcela y acosa a una autoridad espiritual del pueblo mapuche como lo es la machi Francisca.

La machi Francisca Linconao es acusada en calidad de autora del delito de incendio con resultado de muerte de carácter terrorista por el caso Luchsinger Mackay. El 2013 su inocencia se demostró en tribunales, sin embargo, la embestida judicial contra la autoridad mapuche siguió adelante. Esta acción no sería sino un acto de venganza por haber logrado detener judicialmente el 2008/2009  la destrucción del bosque nativo y un menoko-humedal por parte de la Sociedad Palermo Limitada.
La machi encarna el newen de la comunidad mapuche, cuestionando las lógicas coloniales de conocimiento y resistencia política tradicional. Este newen impresiona a quienes ostentan el poder, y es por ello que desean aniquilarlo estableciendo todo su aparataje judicial, concentrados en la Ley Antiterrorista, para mantener detenida a la machi Francisca por más de nueve meses, a pesar de no que no existen pruebas en su contra, deteriorando evidentemente su bienestar, su salud y poniendo en riesgo su vida. Esta situación ha motivado que la machi adopte medidas extremas y desde el 23 de diciembre se encuentre en huelga de hambre liquida.

Como feministas nos hacemos partícipe de las demandas expuestas por la COORDINADORA NI UNA MENOS y exigimos:

1.- Al Intendente de la Araucanía que en su calidad de máxima autoridad regional, establezca una postura clara ante los graves atropellos a los derechos humanos que sufre el pueblo mapuche, terminando con el acecho y violencia policial en las comunidades.

Le pedimos específicamente que se acerque a la familia de la machi lo antes posible y conozca la dura realidad que están atravesando.

2.- Que el poder judicial establezca  condiciones de igualdad ante la ley permitiendo a las y los presos políticos mapuche el derecho al debido proceso, poniendo fin a la aplicación de la Ley Antiterrorista.

- Respetar el convenio 169 considerando la calidad de autoridad ancestral de la Machi Francisca y su delicado estado actual de salud, permitiéndole esperar el juicio en su hogar.

  1. - Interpelamosnuevamente a la ministra de la Mujer y Equidad de Género Claudia Pascual a pronunciarse respecto a casos tan terribles que han acontecido últimamente a mujeres mapuche como son el de Macarena Valdez, Lorenza Cayuan y Francisca Linconao.

Expresamos nuestra solidaridad con todas la familias mapuche que atraviesan tan duras situaciones, como  la familia de Brandon Hernández Huentecol. Pedimos justicia en su caso y  que el carabinero culpable sea juzgado con el máximo rigor.

 

Finalmente queremos decir que somos un pueblo que ha resistido por siglos la invasión y seguimos más vivos que nunca, dispuestos a mantenernos por muchos siglos más.

                                             

 

 

¿Cómo estás? Hace tiempo que no nos vemos. Te extraño a veces, pero parece que hubiesen pasado mil años desde que nos vimos la última vez.

El otro día me estuve acordando cuando estábamos en el colegio, y me contabai tus historias de amor. Te gustaba sacar pecho paloma cuando te conquistabai rápido a alguien, y cuando una de mis amigas no te pescó, ¿te acordai como le deciai que era una puta y ofrecida porque le gustó otro?

También hice memoria cuando nos curábamos raja o cuando me fumé mi primer pito. ¿Te acordai que me retaste caleta? Me dijiste que una señorita no anda haciendo esos show! Pucha, igual lo entendí, si mal que mal quedé pa’ la escoba ese día.

No te reprendo por esas veces que con todos mis compañeros, hacían una filita india para vernos los calzones debajo de la escalera, o también cuando estaba súper de moda la lucha libre y nos pegaban al entrar a la sala. Menos me dio lata cuando le corriste mano a una compañera en un carrete, y yo me la tuve que llevar a dormir porque estaba muy curada.

¿Te acordai cuando entramos a la U? Nos pasábamos horas conversando e idealizando el mundo, ahí en los pastos. De repente pasábamos muchos días tomando en el barucho de la vuelta, y yo me iba terrible tarde y curá, pero tú ya había pinchado así que te dejaba tranqui.

¡Puta que hablamos de política! que tu erai marxista, pero a mí me cargaba tu tendencia. Como que en un momento, pero no sé cuándo fue, nos comenzamos a separar.

Parece que fue en ese paseo de la U, donde te metiste al baño a acosar a una de mis amigas, y ella, quedó pa la cagá. Yo te quería tanto, que lo vi como volá de carrete. ¿O fue cuando le dijiste a los compañeros de U que la profe estaba entera rica y que te la ibai a culiar aunque no quisiera? A mí me encantaba pasar tiempo contigo, porque creía que eran bacanes los hombres. Porque siempre hablábamos que las mujeres eran tan hormonales y exageradas, se pasaban rollos por todo. Te acordai que yo igual me pasé rollos contigo? Es que igual pasábamos tanto tiempo que empecé a ver nuestra bonita amistad como algo más. Tenía miedo, pero me ofreciste el “amor libre” como opción. Y yo dije bacán! ….Estabai pololeando hace dos meses y no me lo dijiste! Pucha, pensé…quizás el amor libre es así, y tengo que dejar que las cosas fluyan, no puedo ser tan exagerada.

Uhhhh! se me vino a la cabeza cuando me metí a militar en una organización feminista, y me dijiste que tuviera cuidado porque me iban a lavar el cerebro, pero igual, me sentía bacán porque empezaste a acompañarme a todos lados, sobre todos a los carretes, y te queríai comer a todas mis compañeras. Pero igual yo decía, que nuestra amistad era bacán.

Las últimas veces que nos vimos, bailando cumbia, te acordai que me punteaste y no te dije nada? Fue charcha igual, no me hablaste como en dos semanas. Me dijiste que me la había “echado” y que era mala mi volá ahora que era feminista.

Pucha amigo, hoy día revisé el cara de libro, y me encontré con un comentario tuyo en que te reías de una violación y me dio caleta de rabia. Nunca estuve tan consciente de que eras un machito de izquierda como hoy, se me vinieron todos estos recuerdos que vivimos y lo distinta que soy ahora. Parece como si fuéramos de distintas galaxias. No me arrepiento de tu amistad, pero hace caleta que no necesito de ti ni tu mala onda.

Ya me había dado un poco de lata cuando pusiste el “Niunomenos” cuando fuimos a marchar con todas las compas por la Alameda, y tu pusiste algo de que “somos todos iguales y que todos sufrimos lo mismo”. Pucha amigo, cachai que yo te soporté todo este tiempo, porque creí que éramos amigos, pero siempre fue una relación desigual. Tu tenías el sartén por el mango de mi vida, y yo no me había dado cuenta.

Querido amigo, no te sorprendas si le pongo que ya no quiero ser tu amiga en el cara de libro… porque tú te quedaste así, estático, creyéndole a Marx y a todos los machitos sobre lo que está bien o está mal, y yo me embriagué ahora de feminismo, y mis amigas de ahora, jamás me van a hacer sentir como me hiciste sentir tú, estarán conmigo en las buenas y en las malas, y sobre todo ya no tengo nada que temer, porque si tocas a una, nos defendemos todas.

Los pobres no solo son hombres, también son mujeres y mapuches, y trabajadoras y lesbianas y homosexuales y travestis y niñas y migrantes y anarquistas y cristianas y personas que no pueden marchar.

Hay pobres y perros callejeros.

Hay pobres que olvidan.

Hay pobres que no saben escribir.

Hay pobres que viven con sida

Claudia Rodriguez, Poeta Travesti

En Chile los contagios por el virus VIH aumentaron 68,7% en los últimos 10 años debido en gran parte a la falta de campañas de prevención y medidas de protección, afectando principalmente a jóvenes entre 15 y 24 años. En la actualidad, hay más de 30.000 casos confirmados de VIH y se estima que entre 20.000 y 25.000 personas podrían estar infectadas.

La tendencia en Chile es hacia la feminización de la epidemia. Esto se ve reflejado en que el número de mujeres viviendo con VIH ha aumentado proporcionalmente más rápido que en hombres, produciendo una reducción en la razón hombre a mujer de 7:1 Esta tendencia está afectando principalmente a mujeres trabajadoras precarizadas y amas de casa, siendo la principal vía de transmisión las relaciones sexuales heterosexuales consentidas y sin protección. De esta manera, el perfil de una persona viviendo con VIH/SIDA  ha cambiado y ha dejado asociarse a la orientación sexual y/o conductas de riesgo, siendo hoy la enfermedad que más impacta a la población joven, incluyendo las mujeres en edad fértil. Las niñas y las jóvenes entre 15 y 24 años constituyen más de 60% de las personas infectadas por el VIH, cifra que es superior en países con conflictos armados y/o altas tasas de violencia sexual.

Cada día son más las mujeres que adquieren VIH y lo hacen mayormente en contextos de vulnerabilidad. Esto nos obliga a preguntarnos por la relación entre el VIH/SIDA  el patriarcado y el capitalismo. El sistema sexo/género y el régimen heterosexual dictan diferentes pautas de comportamiento a cada uno de los géneros. Nos referiremos específicamente aquellas pautas opresivas que vulneran a las mujeres y que tienen múltiples rostros: biológico, epidemiológico, social y cultural.

Estos sistemas consisten en un conjunto de prácticas, símbolos, normas, representaciones sociales y valores que dan sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales, a la reproducción y al relacionamiento entre las personas como seres sexuados.  Así, el ideal sexual femenino tradicional, espera ciertos comportamientos y actitudes en las mujeres que a su vez garanticen el control de la reproducción: virginidad antes del matrimonio, no reconocimiento o expresión del deseo sexual, obligación de complacer a la pareja más allá de su propio deseo o voluntad, fidelidad sexual a la pareja y orientación a la procreación como principal motivo para ejercer la sexualidad. En contrapunto, el ideal de la masculinidad implica que el hombre ante todo debe ser heterosexual, activo, tener múltiples conquistas sexuales, no necesita saber sobre sexo porque lo sabe todo, tiene un impulso incontrolable que debe satisfacer de inmediato, debe ser fuerte y arriesgado, e invulnerable.

Estos ideales, tanto femenino como masculino, obstaculizan de manera preocupante las posibilidades de una prevención eficaz del VIH, ya que si bien estas normas no son obedecidas al pie de la letra por todos los individuos, sí determinan muchas de las prácticas sexuales de riesgo en hombres y mujeres, en la medida en que dificultan un disfrute consciente y responsable de la sexualidad. La heterosexualidad obligatoria incrementa la vulnerabilidad de las mujeres a través de su influencia directa o indirecta en las prácticas sexuales.

Para el caso de la vulnerabilidad biológica se ha comprobado que en las relaciones heterosexuales la mujer es de 2 a 4 veces más vulnerable a la infección por el VIH que el hombre, porque la zona de exposición al virus durante la relación sexual es de mayor superficie en la mujer, porque la carga viral es mayor en el semen que en los fluidos vaginales, y porque las infecciones de transmisión sexual (ITS) (co-factores de infección por el VIH) son más frecuentemente asintomáticas y no tratadas en la mujer que en el hombre, lo que debilita la mucosa vaginal permitiendo la entrada del virus, más aún en las adolescentes.

Epidemiológicamente los patrones de formación de pareja vigentes llevan a que mujeres más jóvenes mantengan relaciones sexuales y establezcan pareja con hombres de mayor edad, lo que hace que dichas mujeres estén en un riesgo mayor de infectarse por el VIH y demás ITS, debido a que practican sexo desprotegido con hombres de una franja de edad en la que son más elevados los niveles de prevalencia del VIH e ITS.

En el sistema capitalista no es ningún secreto que las mujeres siguen teniendo menor acceso a la educación y al trabajo asalariado, lo que las vuelve más dependientes de los hombres y con escasas posibilidades de acceder a información y a servicios adecuados de salud. La situación de opresión  se refuerza cuando, además, se suman otros factores como la pobreza o la discriminación por razones de raza u orientación sexual,  es decir, el VIH/SIDA afecta a las mujeres en tanto mujeres, pero no las afecta a todas por igual. Las trabajadoras de la salud, las compañeras sexuales de personas que tienen prácticas de riesgo, las parejas sexuales de personas que viven con el VIH, las mujeres expuestas a violencia sexual, las mujeres indígenas, rurales, migrantes o parejas de migrantes, las mujeres privadas de la libertad o parejas de personas privadas de la libertad, entre otras. Una gran proporción de mujeres pertenece a uno o más de estos “grupos”. Un ejemplo de esta situación es el de las mujeres migrantes, que además de la vulnerabilidad específica de género que las convierte constantemente en víctimas de violencia y abuso y a veces de infección por el VIH, pierden al migrar sus derechos de ciudadanía, sus redes sociales y sus recursos, lo que muchas veces las obliga a practicar sexo de supervivencia o a tolerar maltratos que, en una situación de menor vulnerabilidad, no tolerarían.

Esta situación es reforzada continuamente por las nociones del amor romántico, no sólo en la juventud sino también en la madurez. Con la idealización del enamoramiento muchas mujeres legitiman sus deseos sexuales, y dan a la sexualidad un significado afectivo  que en muchas ocasiones impide un ejercicio más libre y responsable de la sexualidad. Un claro ejemplo de esta situación es el uso del condón, dificultado muchas veces por la noción de un ideal de amor sin condiciones ni infidelidades por lo que el condón es visto como señal de pérdida de confianza en la pareja, haya o no fundamentos para tenerla. El amor romántico implica también renuncia, sufrimiento y desigualdad como constitutivos del lugar de lo femenino. Estos factores agravan el problema de la falta de conciencia de riesgo en las mujeres, en especial las monógamas que basan su ideal de vida en el ideal de la pareja estable, la confianza y la supuestamente mutua fidelidad. El resultado es la imposibilidad de pensar en la necesidad de sexo más seguro y menos aún de practicarlo.

Apropiarse del propio cuerpo y de sus deseos es fundamental para establecer relaciones placenteras y conscientes, para adoptar conductas preventivas y por sobre todo emancipatorias. Así, ante la nula respuesta del Estado y del mercado para prevenir y cuidar a las mujeres sólo nos queda el autocuidado y la organización. Por años han sido les afectades quienes se han hecho cargo de educar (se) y proteger a la comunidad, poniendo sus cuerpos y sus vidas en ello es momento de escucharles.

 

*Datos obtenidos en el Informe Nacional: evolución de la infección por VIH/SIDA Chile 1984-2012. Revista chilena de infectología, 32(Supl. 1), 17-43. https://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182015000100003

** Este curso es un proyecto  que se enmarca en el programa Espejo del VIH/SIDA organizado por el Fondo Alquimia, que se realiza en La Bandera junto a la Asamblea de Mujeres del Movimiento Vida Digna y con la colaboración del COSECH, APROFA, ICW Chile y otras compañeras

“Ni una Menos” es un espacio de coordinación que lucha en contra de todas las violencias patriarcales. Somos anticapitalistas,  antirracistas, auto organizadas, autogestionadas, autónomas e independientes de los partidos del régimen. Este es un espacio abierto donde participamos mujeres, lesbianas, trans y otras cuerpas disidentes, mapuche, estudiantes, trabajadoras, pobladoras, trabajadoras sexuales y migrantes de distintas edades, principalmente feministas organizadas y sueltas que desde diversas posturas, experiencias organizativas y formas de hacer feminismo marchamos con rabia y organizadas.
El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Hoy y todos los días repudiamos y denunciamos:
Los 50 feminicidios que van a la fecha, compañeras: niñas, jóvenes, adultas, lesbianas y trans hemos sido asesinadas históricamente por el machismo y el patriarcado. Esta es la expresión más brutal de la violencia sistemática que vivimos. Violencia normalizada y avalada por este Estado que es cómplice y con su corrupta justicia deja a violentadores y feminicidas en la impunidad, ignorando nuestras denuncias y catalogando la violencia a las mujeres solo en función del matrimonio y convivencia.
La violencia sobre nuestras cuerpas, ésta se ve todos los días en las violaciones y abusos sexuales cometidos principalmente por hombres conocidos y familiares directos. Se expresa en el acoso sexual, en las calles, la casa, el trabajo, la escuela, los institutos y universidades. Así como la violencia política del estado en la dictadura cívico-militar, violencia político-sexual que seguimos viviendo quienes nos movilizamos por nuestros derechos y por transformar nuestra realidad como estudiantes, trabajadoras, pobladoras, mujeres mapuche, lesbianas, trans, activistas, siendo golpeadas y abusadas sexualmente por la fuerzas especiales cuando nos reprimen. Repudiamos y denunciamos: la violencia estatal y racista en contra de la Machi Francisca Linconao Huircapán, la violencia estatal, racial y obstétrica hacia Lorenza Cayuhan quien parió engrillada en Concepción.
La violencia estatal, religiosa y cotidiana cuando se nos prohíbe decidir sobre nuestras cuerpas. La violencia gineco-obstétrica y la prohibición de nuestros derechos sexuales y derechos reproductivos. Por una educación sexual sin la moral de las iglesias, acceso a anticonceptivos y la libertad de decisión de ser madres o no. Porque las mujeres históricamente hemos abortado y en condiciones precarias, no basta con tres causales, ¡Nosotras decidimos! ¡Aborto libre AHORA!
El acoso laboral y la violencia en general en el trabajo, ya que las mujeres somos las más precarizadas de la sociedad, tenemos los puestos peor pagados o recibimos un sueldo menor al de un hombre por el mismo trabajo y somos quienes estamos, en su mayoría, bajo el yugo del subcontrato, por eso decimos ¡Igual pega, igual paga!. Así también, cargamos con el trabajo doméstico, donde las mujeres hemos sido invisibilizadas en el cuidado de niños y niñas, personas mayores, otras y otros familiares, como también en la realización de las tareas del hogar incluso después de jubiladas, sin recibir ninguna remuneración. Y en estas condiciones se quiere aplazar nuestra edad de jubilación para que sigamos siendo funcionales a este sistema.
Declaramos que el Estado capitalista genera y es cómplice de toda esta violencia, reproduciéndola en la educación durante la escuela y la educación superior; dividiendo el trabajo masculino del femenino; haciendo oídos sordos ante nuestras denuncias. Ni la derecha ni el actual Gobierno de la Nueva Mayoría y con Bachelet a la cabeza, han cambiado esta realidad y no ha sido mucho lo que han hecho por nosotras, las mujeres más oprimidas. Por esto, nos parece una burla la proyección del #NiUnaMenos en el frontis de La Moneda para la última marcha contra los feminicidios, consigna que el movimiento de mujeres y feminista organizándonos en respuesta a toda la violencia machista, ha puesto al centro.
La lucha de las mujeres no es solo de este año, ha sido histórica del movimiento de mujeres y feministas, y motor de los cambios sociales y revoluciones en todo el mundo. Por eso invitamos a TODAS a auto-organizarse desde sus territorios, lugares de trabajo y estudios.
¡Contra la violencia del sistema, nosotras nos auto organizamos!
¡Contra la violencia del sistema, todas marchamos sin los partidos del Estado!
¡Contra las violencias del sistema, “No a la extensión de la edad de jubilación para las mujeres”!
¡Contra las violencias del sistema, “NO Más AFP”!
¡LIBERTAD YA para la Machi Francisca Linconao Huircapán!
¡Todas las niñas y mujeres exigimos una vida libre de violencia!
¡BASTA de Feminicidios! ¡Basta de Lesbo y Transfobia!
¡Coordinadora Ni una Menos, contra todas las violencias del patriarcado!
¡Porque Vivas nos queremos, Ni una menos!
Santiago, noviembre de 2016.

En este país Francisca Linconao, una autoridad espiritual de la nación mapuche, es considerada un peligro para la sociedad. Esta situación determina su encarcelamiento. No obstante, en este mismo país, un grupo extenso de delincuentes de cuello y corbata circula libre, pese al daño social, económico, cultural que han ocasionado a patrimonios que nos pertenecen a todas las personas y a la naturaleza.
Francisca Linconao sigue en prisión, aunque las evidencias están a su favor: el testigo clave que la inculpó, no solo a ella, se rectractó. Sin embargo esta declaración que deja a la luz un nuevo montaje policial no es suficiente para liberarla. Tampoco se considera que la machi siempre ha utilizado mecanismos legales para defender territorios sagrados y que estos siempre fallaron a su favor, lo que ilumina que su vía de resistencia no es la que se le imputa.
Pues bien, no importa su edad, ni su delicado estado de salud, ni las personas que exigen su liberación, ni la legalidad que la ampara, ni lo ilegal de la Ley Antiterrorista. No. Ella sigue en prisión y esto evidencia que el colonizador nunca se fue. Y es que no debemos olvidar que la aniquilación, la explotación, la militarización de los territorios indígenas a lo largo de AbyaYala expresan relaciones de poder extremadamente desiguales que desintegran toda posibilidad de habilitar convivencias Otras, distintas a los términos que la cultura dominante impuso. Las AFP, la penalización del aborto, la violencia en contra de la mujer, de niños y niñas de SENAME, Chiloé, la devastación de la naturaleza, entre otros, son parte de lo mismo.
Develar la existencia del colonizador oculto –enfatizamos- expone la forma colonial en que la cultura dominante preserva su poder con base, por ejemplo, en la criminalización de la resistencia mapuche y de todas las luchas sociales que cuestionan su hegemonía. Allí la lucha en contra del “terrorismo” es la más eficaz, pues recompuso la trama colonial que estableció igualdad entre barbarie y comunidades indígenas para justificar su exterminio. Hoy aquello es representado por la transformación de lo ilegal en algo legal, pues, a modo de ejemplo, legal es mantener a la machi Francisca Linconao en la cárcel y que -conforme a derecho- la delincuencia empresarial y política se mantenga en libertad.
Nosotras/es/os -quienes hacemos parte de esta red de apoyo- resistimos este modelo de violencia y por lo mismo demandamos la libertad inmediata de la machi Francisca Linconao. Quienes complicitamos –feministas, antirracistas, luchadorxs en contra de todo tipo de violencia- sabemos que esto es más profundo que la libertad de unos y la cárcel de toda su Otredad, por eso vemos en la justicia libertaria de la machi un gesto simbólico que desestabiliza la relación legal/ilegal facultada por la cultura dominante. Vemos allí la posibilidad de poner en manos de la diferencia la potestad de decidir autónoma y autodeterminadamente sobre la vida que quiere, que queremos vivir.
Pasarán años. Esto no cambiará de manera sencilla. Quienes son parte de esta red al menos evidencian que este país no se construye con todas las voces.

VIVA LA DIFERENCIA. ¡MARICHIWEU!
Red de apoyo feminista Francisca Linconao Santiago

0 2806

                                                                  por Paz Canales, militante de La Alzada, Acción Feminista Libertaria

Desde hace algunas décadas, hemos presenciado distintos asesinatos masivos en EE.UU y países de Europa, dejando en evidencia los altos niveles de violencia que hay en el mundo. Esta violencia, responde a dos aristas importantes de mencionar: en primer lugar, la sistemática legitimación de la violencia y en segundo lugar, el sistema en el cual nos encontramos inmersxs, el capitalismo.

En el año 1993  en Chile, fuimos testigo de un misterioso incendio en una discoteque homosexual en Valparaíso, cuyas causas nunca fueron reveladas y solo hacen pensar, que fue un ataque homofóbico. En esa ocasión murieron cerca de 20 personas, sin embargo, este catastro nunca fue comprobado, siendo posible que hayan sido muchas más víctimas.  Curiosamente, DIVINE, era una de las discos gay más emblemáticas del país y no pudo volver a abrir sus puertas nunca más tras la misteriosa muerte de homosexuales que se encontraban dentro.

Cerca de 23 años después, ocurre un acto similar en Estados Unidos, donde el día 12 de junio de 2016, una persona asesina a 50 personas y deja heridas a cerca de 53 en una discoteque homosexual, PULSE. En esta discoteque, se encontraban personas homosexuales pero también latinoamericanas y afrocaribeñas, dado que había un evento especial para latinos en EE.UU.

Distintos elementos que nos hacen cuestionar las causas de este asesinato masivo, en el cual lo primero que se nos viene a la mente es que es un ataque motivado por el profundo odio hacia la comunidad LGTTBIQ e incluso xenofóbico, dado el origen de las personas presentes. En este sentido cabe preguntarse ¿Qué es lo que motiva a realizar actos de este tipo?

La tesis más cercana para resolver esta pregunta, es que a pesar de que contamos con distintas medidas a nivel institucional que permiten ejercer libertad de acción en cuanto a nuestra sexualidad y proyecto de vida, en países donde existe una legislación que da opción a un matrimonio homosexual (en algunos estados) e incluso adopción, donde supuestamente el enamorarse y mantener una relación afectiva/sexual con alguien del mismo sexo biológico, no deja exento de actos de violencia que evidencian un profundo rechazo y desacreditación  de la sexualidad de cada persona.

Nos encontramos inmersos en un sistema patriarcal y capitalista, que propician espacios para ejercer una constante violencia que es legitimada por la sociedad al permitir que personas se encuentren armadas (en Estados Unidos al menos) y en que estamos movidos por intereses individuales, reproduciendo actos que siempre han estado presentes en la vida de las personas occidentales. La homofobia es solo un síntoma de la concreción del sistema heterosexual en el cual se impone que solo personas de distinto sexo-género puedan mantener una relación afectiva y paso seguido, tengan la oportunidad de reproducirse bajo lo que social, cultural y moralmente está aceptado.

La multiplicidad de identidades y de maneras de entender y vivir la sexualidad, son tabú en la sociedad. Las motivaciones irracionales, dada una forma de vivir y ver la vida, llevan a personas a tomar determinaciones de terminar con la vida del resto  en base a principios y puntos de vista particulares, promoviendo un constante individualismo. Sin duda, el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo han realizado una alianza efectiva para perpetuar y generar espacios violentos no solo de manera física, asesinando o maltratando a personas, sino que también de manera “simbólica” o psicológica, generando daño a toda la sociedad en su conjunto. Y que por otro lado, también afecta el estado de la salud mental de las personas.

Se habla de que se ha despatologizado la homosexualidad, sin embargo, se sigue actuando irracionalmente contra personas que tienen una forma de vivir su sexualidad de manera distinta. Podríamos entender entonces, que la motivación no solo es un profundo odio y rencor hacia las personas LGTBIQ o en este caso, latinoamericanas, sino que también la validación de la violencia como una forma de terminar con aquello que creemos no es moralmente correcto. No es necesario patologizar la homofobia, al igual que los feminicidios, no es necesario sufrir de algún trastorno para actuar contra el resto.

En ese sentido, podríamos decir que lo ocurrido en Orlando (Florida), es un acto que deja en evidencia el cómo las nociones de sexualidad impuestas por la heterosexualidad obligatoria y el machismo arraigado en la gente, promueven el asesinato de personas que tienen una forma de vivir su vida distinta a la que socialmente se considera como normal. En Chile, el caso no es distinto, en el último tiempo la comunidad trans, ha dejado en evidencia la vulnerabilidad en la que se encuentran producto de constantes amenazas y ataques que les han llevado a la muerte.

La violencia machista es constante y cotidiana, a diario somos testigos de distintas prácticas y acciones que evidencian la violencia y no somos capaces de hacernos cargo. Es necesario poner medidas de solución, pero también es necesario actuar desde ahora para prevenir este tipo de situaciones. La reparación no es una opción, es necesario implementar una educación no sexista a nivel formal e informal, el lenguaje es una forma de ejercer violencia, el cambio no se generará vía institucional, sino es que la gente en general, logre entender que nos encontramos en un mundo diverso y con multiplicidad de expresiones a nivel intelectual, ideológico, físico y racial.